Ya se van viendo las calles con las luces preparadas para encender, escaparates rojos, el olor a castañas ahora que por fin empieza a hacer frío, la organización de comidas de amigos de la universidad, la cena de empresa, la lotería…

Ya huele a Navidad y me encanta porque significa estar más tiempo con la familia y los amigos, cerrar el año, hacer balance y pensar en el siguiente (ahora pienso a cortito plazo y ya no me planteo propósitos), sólo VIVIR al día.

Y hablando del día…

El año pasado no decoramos nada en casa, no tenía ganas con todo el lío de la noticia y la operación pero este año sí! Hemos pasado un domingo super divertido!

Por la mañana hemos ido a un concierto los tíos, Millán y yo.
Hemos disfrutando muchísimo! No hemos parado de bailar y cantar.
Estoy deseando volver a ver a Billy Boom Band: Rock para niños.

Gracias a El balcón de Mateo nos enteramos de estos planazos y vamos a todo lo que podemos. Aquí una de las canciones que hemos escuchado hoy en directo.

Después hemos comido con todos los amigos en una sidrería ya que venían Irene y Rafa de Bostón (yo ensalada y verduritas sin postre claro, que contenta me he puesto al ver el brócoli).  Estaba todo muy rico y la compañía inmejorable.

Por la tarde hemos hecho un erizo de uvas y palillos para la guarde y después nos hemos puesto con los motivos navideños.

Hemos empezado por lo más importante, el árbol. Habíamos pensado en comprar uno pero como nuestro piso es pequeño, lo hemos hecho plano y lo hemos puesto en la puerta del salón. Lo primero mejor de todo, el rato que hemos pasado y lo segundo mejor que es una caja de cartón de Zara. Las guardo para las manualidades de “la guarde” y se les puede sacar mucho partido.

Seguiremos decorando la casa, este año y por siempre hay mucho que celebrar.

Empieza a oler a Navidad