Hace unos meses cuando nos invitaron a la boda, esta pareja de grandes amigos lo primero de todo me hizo muchísima ilusión, pero pasado el primer momento de emoción lo siguiente que pensé fue: ¿en que estado estaré para la boda? ¿calva? ¿cansada y mala cara después de tanto chute? ¿me tendré que llevar la peluca? ¿pañuelos? ¿sombrero? ¿hasta donde tiene que tapar el vestido para que no se vea el reservorio? ¿como se verán mis uñas si me pongo sandalias?¿aguantaré?…

En otro momento de mi vida hubiera buscado en Google: “como ir vestida a una boda de tarde” pero en esta ocasión no fue así sino, ¿como ir vestida a una boda tras tratamiento quimioterapia? No encontré nada y según llegaba el día me fui componiendo sobre la marcha.

En las vacaciones de verano encontré en Oliva un vestido muy mono de encaje, perfecto porque tapaba el reservorio. Por primera en mi vida vez llevaba algo que se ajustaba a mis curvas (hay que lucir tipo después de haber bajado 15 kg durante este tiempo), un mes después encontré unas cuñas cómodas y la mañana de antes de la boda terminé con los detalles: medias, pendientes, chaqueta y bolso. Me gusta apurar ;D

Boda de Edu y Paula, mi primera boda tras el cáncer

Ayer fue el gran día y fui tal cual me veis en la foto. Cabeza al aire, con unos pendientes un poco más largos de lo normal, las uñas sin pintar porque paso de químicos y las tengo perfectas por todo el hielo que me puse durante las quimios de taxol.
En el último momento me compré una chupa negra porque hacía fresquito y un bolso amplio donde meter las bailarinas para después del baile.

Si me hubiera tocado ir calva, seguramente me hubiera puesto un turbante.

En la siguiente foto, imitamos la pose preboda de nuestros amigos.

Edu y Paula, enhorabuena, sois un parejón. Por muchas vacaciones y planes juntos. Os quiero un montón

Me siento guapa, me siento viva.Boda de Edu y Paula, mi primera boda tras el cáncer