Los 5 primeros años de Millán

En este blog como sabéis escribo principalmente sobre mi experiencia con el cáncer y mi vida relacionado con ello desde el diagnóstico pero en algunas ocasiones me salgo y hablo de cosas personales.

Por eso quiero que me sirva también para que mis propios seres queridos, como es mi hijo lo lean en el futuro y sepan lo que pensaba de él o curiosidades del momento.

Hace un mes y poco hablaba de mi madre, por el día de la madre y hoy quiero hablar de Millán.

Mi hijo hoy hace 5 años. No puedo ser más feliz de poder contarlo y celebrarlo juntos. Cada día que pasa es un regalo, y llegar a este tipo de celebraciones y poder disfrutarlas es la vida entera.

Millán y yo tenemos una relación especial, noto que me cuida y se preocupa por mi muchísimo. Anoche antes de dormirse mientras estábamos hablando de lo que habíamos hecho en el día me dice: «mamá tienes los labios secos, date cacao». Creo que pasar el año de mi enfermedad juntos, le marcó para bien. El cáncer hizo a mi hijo más sensible, es como que aprecia más las cosas. No se si es sólo mi percepción, pero así lo veo.

Siempre pienso que Millán es lo que es por la guarde a la que fue y lo feliz que estuvo allí, Cuentacuentos, en Logroño, (super recomendable, gracias chicas si lo leéis), por el entorno de sus padres, abuelos y tíos y en gran medida por el año en el que el cáncer vino a nuestra vida y vio tantos cambios en casa. Mi cáncer de pecho le toco con sólo 1 año y medio pero se acuerda mucho de cuando estaba calva, del hospital… y de vez en cuando todavía me pregunta.
También tuvimos muchísima suerte con nuestros antiguos vecinos y ahora con los nuevos, con todo este confinamiento (ya casi familia, o unidad familiar como decimos) y con el grupo del cole y su encantadora profe ni os cuento. En definitiva, un entorno

Por eso a las chicas recién diagnosticadas siempre les digo que por favor a los niños es a quienes primero hay que contarlo con la mayor naturalidad posible. Entienden todo perfectamente. Hablar de una enfermedad sin tapujos, hace las cosas más fáciles de lo que son. El tema del cáncer y los niños, sin duda es un ejemplo. Mi experiencia me dice que cuanto más les impliquemos en el proceso con normalidad, mejor para todos.

Hoy no quiero hablar de cáncer, quiero hablar de él.
Millán es la felicidad en persona, es un niño que no ha tenido rabietas diría que nunca, sólo llora si se hace daño, es un disfrutón…
No lo digo sólo porque sea su madre, quienes le conocéis lo sabéis.

Mi pequeño (ya no tanto) hace 5 años 1
Su último día con 4 maravillosos años